¿QUÉ ES EL ESTRÉS Y CÓMO CONTROLARLO?

 

¿Qué es realmente el estrés? El estrés es la respuesta del organismo a cualquier cambio al que tenga que adaptarse. La situación que lo produce puede ser desagradable (un exceso de trabajo) o agradable (que nos toque la lotería). Los cambios imaginarios (las preocupaciones) también son estresantes, así como el estado de salud de nuestro cuerpo.

 

Mucha gente cree que el estrés solo se produce cuando las exigencias son demasiado elevadas, sin embargo hay muchas otras cosas que producen estrés como la misma falta de exigencias, la soledad, etc. Y no sólo los procesos vitales (muerte de un familiar, un divorcio...) sino también los sucesos cotidianos.

 

Pueden provocar estrés el esfuerzo físico, los factores sociales y emocionales (discusiones, aburrimiento...) una enfermedad, una alergia, factores medioambientales (temperatura, polución...)  factores hormonales (pubertad, menopausia...), la ingestión de sustancias adictivas (café, alcohol, tabaco...), etc.

 

Cuando forzamos al cuerpo demasiado termina acusando el cansancio, no sólo por el esfuerzo que realiza sino también por la falta de sueño que provoca y que impide a su vez la recuperación. En el interior del cuerpo comienzan a producirse cambios. En un principio sólo se nota el cansancio pero si la persona intenta seguir llevando el mismo ritmo ocurrirán cambios permanentes que pueden provocar enfermedades en un período de tiempo no demasiado largo.

 

Sin embargo ¿Porqué una misma situación no afecta igual a todas las personas que la sufren?. La diferencia está en el estilo de afrontamiento  o coping que tenga cada persona. Es decir, los esfuerzos que hace para manejar las situaciones y la emoción que le produce.

 

Hay tres estrategias básicas de afrontamiento:

 

Afrontamiento activo: intenta modificar los sucesos estresantes para que dejen de serlo.

 

Afrontamiento pasivo: cuando no puede cambiarse o evitarse  el suceso, la persona intenta que le afecte lo menos posible.

 

Afrontamiento de escape: la persona intenta no enfrentarse a la situación huyendo de ella.

 

Pero no sólo influyen los estilos de afrontamiento, también influyen el apoyo social que la persona tenga, la autoestima, el optimismo, etc.

 

Ninguna estrategia es mala en sí, pero las personas tienden a utilizar siempre el mismo tipo de estrategia para todas las situaciones y esto sí produce efectos negativos. Por ejemplo, la que utiliza el escape, cuando éste no puede darse, es fácil que tenga un sentimiento de indefensión que si se mantiene producirá una depresión .

 

¿Cómo puedo controlar el estrés?

           

La cura del estrés no es la relajación aunque sí puede ayudar en un principio a controlar los síntomas mientras modificamos nuestras estrategias de afrontamiento y aprendemos a utilizar la que es más adecuada para cada situación, además de mejorar, si es necesario, el apoyo social o las variables de personalidad (autoestima, habilidades de resolución de problemas, etc.). Estas modificaciones son las que realmente nos ayudarán a controlar el estrés y a prevenir sus consecuencias

 

 

Síntomas del estrés

 

Emocionales: Fatiga, dolores difusos o generales, llanto, depresión, ataques de pánico o angustia, insomnio, ira y ansiedad.

 

Fisiológicos: gastrointestinales (úlceras, cólicos, diarrea, colitis, gastritis, etc.), cardiovasculares (hipertensión, infarto, palpitaciones irregulares, embolia...), dermatológicos (ronchas en la piel) e inmunológicos (menor resistencia a las infecciones, al cáncer...).                   

 

 

CenPsiSa
Mª Isabel García Medina.

Psicóloga Col Nº: M-11045

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