LOS TICS NERVIOSOS


¿Qué es un tic?

 

Se podría definir un tic como un movimiento corporal o una producción fónica (decir algo), que es involuntario, dura muy poco tiempo, ocurre de repente, se repite de modo constante, aunque no tiene porqué llevar un ritmo concreto, y tiene siempre la misma forma (en la persona que lo sufre). 

 

La persona que padece un tic lo vive como algo a lo que no puede resistirse, aunque en algunas ocasiones puede controlarlo durante minutos e incluso horas. Sin embargo, cuando ese tiempo pasa el tic vuelve a aparecer en mayor frecuencia e intensidad incluso que antes de ese periodo. 

 

Existen diferentes  grados de gravedad en los tics, que van desde los tics transitorios hasta el conocido Síndrome de Tourette, el más grave.

 

Cuando hablo de que los tics no son voluntarios quiero decir que, aunque pudieron iniciarse voluntariamente o puedan ser realizadas para aliviar una sensación molesta, la persona que los sufre puede no darse cuenta de que los está realizando (por muy increíble que pueda parecerle a sus familiares o amigos), y cuando los detecta, desea no realizarlos pero no puede controlarse. 

 

Algunas personas, y sobre todo cuando el tic lleva años con ellas, pueden llegar a notar algunas sensaciones que pueden preceder al tic, así suelen racionalizar que, por ejemplo, se rascan, porque les pica la cabeza o se muerden las uñas porque sienten un hormigueo en la punta de los dedos... La diferencia entre un tic y una compulsión es que esta última se realiza como consecuencia de una obsesión  (para que deje de producir ansiedad) o para evitar una consecuencia desagradable, no así el tic, que puede provocar ansiedad si no se realiza, pero es la realización en sí la que elimina la ansiedad. 

 

La frecuencia e intensidad también suele ser variable incluso a lo largo del día. Suelen empeorar a última hora de la tarde, pero también cuando la persona está cansada, enfadada, tiene ansiedad o estrés, cuando está rodeada de familiares o amigos íntimos, cuando se encuentra solo, cuando está esperando la ocurrencia de un evento tanto agradable como desagradable.Disminuyen también durante el sueño y se reducen en presencia de extraños o cuando la persona está realizando  una actividad en la que requiera mucha concentración pero sea agradable para él, por ejemplo, tocar un instrumento.


Hay diferentes tipos de tics:  

 

  • Los tics motores simples, por ejemplo: guiño de ojos, parpadeo, sacudidas de cabeza u hombros, contracción de la nariz o la frente, etc.
  • Los tics motores complejos implican varios grupos musculares, por ejemplo: golpearse a sí mismo o a los otros, cooperaría (hacer gestos considerados obscenos), pellizcarse o la piel o un grano, llevarse el pelo hacia atrás, morderse los labios, etc.
  • Tics fónicos simples: es decir, generar sonidos rápidos y sin sentido: gruñidos, cambios de tono o velocidad... por ej. Toser, escupir, aclararse la garganta, chasquear, sorber por la nariz...
  • Tics fónicos complejos: expresar palabras o frases: por ejemplo la utilización de “coletillas”, repetir el último sonido, palabra o frase de otra persona, etc.

La causa de los tics aún no está clara, Parece que puede haber una base genética, pero sobre todo parece haber una importante base de aprendizaje vicario, es decir, de aprendizaje por observación del medio que le rodea al aparecer la ansiedad. 

 

El tratamiento psicológico más efectivo parece ser el enseñarle primero a relajarse y a poner en marcha estrategias de adaptación al estrés o a las situaciones que empeoran el tic, buscar una reacción incompatible  con la respuesta de tic, práctica controlada de esa reacción incompatible y ensayo del control de los tics hasta su completa  generalización a todas las situaciones de la vida cotidiana. En un tratamiento psicológico, siempre es muy importante el apoyo social y la exhibición de la mejora ante personas que le han estado viendo con el problema durante tiempo, lo que le seguirá ayudando a esforzarse por controlarlo hasta que se automatice completamente y no le suponga ya un esfuerzo. 

 

Hay que terminar comentando que el tratamiento de los tics nerviosos suele ser de los más rápidos y efectivos.

CenPsiSa
Mª Isabel García Medina

Psicóloga Col. Nº: M-11045





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